Me molesta la gente que va por todos lados con su ‘Código Da Vinci’ en la mano.

En algo mi profesor de teología tiene razón:

Es más facil leer una novela corta y llevadera, y tomar todo lo que se lee como si fuera cien por ciento verdad, que investigar un poco sobre teología y poder generar una opinión propia.

Se dice por ahí que hay que escuchar los dos lados de la campana…