Mi actual trabajo es muy simple: una persona de una compañía telefónica llama a un número cualquiera (por guía) y le ofrece un servicio de larga distancia con descuentos y tarifas mucho más accesibles de las que posee actualmente. Si el cliente accede, el operador le pregunta sus datos (nombre, apellido y documento), y luego le informa que lo llamarán proximamente para confirmar su elección y hacer efectivo el cambio. Luego de cortar, el operador , también conocido como telemarketer, llama a mi empresa. La llamada cae y busca, entre todos los operadores, a uno disponible, al pedo, y con cara de boludo: ahí es cuando me entra el llamado. Atiendo el llamado, me presento, y el operador me pasa los datos del cliente presuscripto, para que yo lo llame y termine de confirmar su elección.
Como dije anteriormente, mi trabajo es muy simple. Solo tengo que llamar a la persona y verificar su nombre, su apellido, su documento, y la empresa que eligió. Si todo sale bien la empresa ya tiene un nuevo cliente. Si todo sale mal, lo joderán de nuevo en otro momento.
Si llegaste hasta acá y tenés al menos 1% de cerebro en funcionamiento, ya entendiste de que se trata mi trabajo. Y como te darás cuenta es una pelotudez. Obvio, para cualquier persona con dos dedos de frente es una pelotudez. Pero trabajar de esto me sirvió para darme cuenta de que hay gente que realmente no tiene tus dos dedos de frente, y que no sabe ni donde está parada.
Lector con dos dedos de frente, te pido que me ayudes con estas preguntas:
¿Me podés decir cómo alguien puede…
… olvidarse de que lo llamaron hace cinco minutos y que ACEPTO un servicio?
… no saber que compañía de teléfonos tiene?
… pensar que una llamada de larga distancia es sólo hacia otro país?
… hablar por teléfono y pretender escucharme, si tiene la tele de fondo y a todo volumen?
Son sólo 4 preguntas de las 100 que me hago por día, todos los días. La gente es boluda, y lo confirmo a cada minuto. Vos encarás un trabajo contento, pensando algo como “qué trabajo boludo, tengo que tener muy mala suerte para que me toque un llamado jodido”, y te das cuenta de que a muchos le falla eso que está adentro de la cabeza. Flaco, te LLAMARON, te OFRECIERON algo, vos lo ACEPTASTE, y te van a LLAMAR para CONFIRMAR tu ELECCIÓN.
Las abuelas terminan siendo las mejores, porque te cuentan, en una llamada, todas sus enfermedades… pero al fin y al cabo te terminan diciendo que sí, porque las tratás bien. Y los padres ‘malos’ y ‘que se nota que son golpeadores’ (porque tenés al pibe llorando de fondo mientras charlás) se hacen los guapos, diciendo que no te van a pasar un solo dato por teléfono, y que en su casa se hace lo que ellos quieren, porque ellos toman las desiciones. Querido, la línea figura a nombre de tu esposa, pasame con ella y andá a dormir. Cornudo.
