February 8, 2006

Las rutas Argentinas se numeraron en sentido de las agujas del reloj, siendo la N°1 la que une Capital Federal con La Plata. Y así siguen, la N°3 para el sur, N°5 y N°7 para el Oeste, N°9 para el Noreste.. etc etc.

February 7, 2006

Odio a las personas pueden retener cosas que ven en la facultad, y ni si quiera necesitan leerlas. Porque ya se las saben. Y yo, mientras tanto, me tengo que poner a leer, porque como un boludo que soy no presté absolutamente nada de atención en la clase. Y así me va después!

En realidad a mi lo que me gusta es aprender leyendo. Ir a clases me pajea demasiado, no me gusta estar sentado mucho tiempo poniendo cara de “te estoy escuchando, mirá, soy el más atento, mirá mirá”. Me gustaría que la clase fuera un profesor que llega y te dice “Libro tal, de página tal a tal, y si no lo entienden son unos boludos”, y se va. Después yo me voy a mi casa, y a mi velocidad y con mi tiempo lo leo tranquilamente mientras miro Rial.

Eso es vida! Rial y Facultad, Facultad y Rial. Amor incondicional. Acaso tienen algo mejor para hacer a las 3 de la tarde!? Yo no, y vos tampoco. Por eso ponemos Rial: para enterarnos de cosas que no nos cambian la vida pero que nos hacen un poquito más “sabios” (mentira). Seamos sinceros, miramos Rial porque nos gusta chusmear. Y el que dice que no le gusta chusmear está mintiendo. Y mentirosos hay por todos lados.

Estos se separan en dos: Mentirosos puros, y exageradores de la verdad. Los primeros inventan cosas para zafar de alguna situación, o para llamar la atención. Los segundos son los mejores. Su historia de “base” es real, con una pizca de exageración para darle más emoción a la aventura que vivieron. Un ejemplo: Un auto pisó a dos pibes y los arrastró por la calle (cuando en realidad pisó a uno solo), o “fui el único que aprobó en todo el curso” (cuando en realidad también aprobaron otros dos, pero te están sacando el puesto, así que chau)

La vida se trata de saber chamuyar, y no me refiero a ser un galán con las minas, sino al chamuyo en general. El buen chamuyador se salva hasta de las más difíciles. Al buen chamuyero no lo cagás, al contrario, te caga él, con los favores, con los precios, con las excusas. Y encima no te das cuenta de que te está chamuyando. Y así se llenan de plata, se compra un jet, y se va a la mierda, a chamuyar a otro lado.

Mentira del dia: “Te iba a decir lo mismo”.