El libro de la vida de Stella terminaba en el capítulo cincuenta y pico, un 6 de diciembre. Un día antes del cumpleaños número veintidós de su hijo más chico, Juan. La causa, un paro cardio respiratorio.

La lapicera que escribía su libro, a simple vista tenía tinta, y para rato. Pero eso era a simple vista.

Si abrimos el libro nos podemos encontrar con enfermedades como hipertensión, diabetes y hasta con una embolia cerebral. También encontramos en él un vicio, el cigarrillo. Vicio que, por supuesto, tuvo mucho que ver con su muerte.

Hoy, el vicio junto a otros factores, se llevaron a alguien más. Y van…