9 negros estaban excavando en una mina de oro. De pronto, uno de ellos se encuentra una lámpara como la de Aladino. Curioso, la frota… y un genio se aparece.

El genio -un gordo con barba y malhumorado- les dice:

- Bueno, vamos, vamos… apurando, pónganse en fila los 9. Pero pidan 1 deseo cada uno, porque son un montón y no tengo ganas de estar mil horas acá.

Los negros, entusiasmados, se ponen en fila. El primero de todos le dice al Genio:

- Mirá… mi sueño siempre fue ser blanco, estoy podrido de que me discriminen.

¡PAF! Convertido. El negro, contentísimo…

Pasa el 2do, y pide lo mismo… el 3ero también. Se veía venir que todos iban a pedir lo mismo. Cuando el genio le está cumpliendo el deseo al 4to, se escucha que el último estaba cagándose de risa, pero mal… y todos lo miraban con una cara de “que le pasa al loco de mierda este“, pero sin embargo siguieron en la suya.

Y así fueron pasando, el 5to, el 6to, el 7mo, el 8vo… todos blancos. El Genio, ya cansado, le pregunta al último negro (que se seguía meando de risa):

- Me decís de que carajo te reís!? Dale, no estoy para boludeces… apurate, pedí, y me voy.

Y el negro lo mira y le dice (riéndose):

- Quiero que los conviertas a todos en negros de nuevo.