“Lo importante es lo de adentro”, me dijeron de chico. De chico y durante toda mi vida. Y estoy totalmente de acuerdo: uno no busca compartir su vida con un par de tetas paradas y un buen culo. Bueno, al menos me imagino que una persona coherente no. Pero vamos a ser sinceros, la imagen importa, y bastante. Está bien, lo que importa es lo de adentro, sí, ya sé, pero el aspecto físico representa por lo menos una parte de la escencia de la persona. Si no se cuida, es por algo. Si no se baña, también. ¿Y a mi de que me sirve que seas la más buena del mundo, si no me puedo poner a charlar con vos un segundo que ya me matás del aliento?
Vos no elegís ser lindo/a o feo/a. ¡Está bien! Pero sí podés elegir que hacer con vos mismo. Y te podrías cuidar un poco, ¿no te parece? Tildame de superficial, a mi me chupa un huevo sinceramente, pero vos estás viviendo en sociedad… no te podés dejar estar. Si vivieras en una isla, solo o sola, o con una mascota de acompañante, no me quejaría. Pero el Maestro Mayor de Obras (o quien quiera que sea) que nos puso en la tierra, no te creo a vos nada más, hizo a varios, y eso implica cumplir algunas reglas básicas para estar bien entre todos.
Sí, a vos te hablo, que te pensás que tu aliento no lo huele la otra persona (o ni si quiera lo pensás, que es peor), o que si te ofrecen un chicle es de buena onda. A vos te digo que pienses que nosotros, los demás, necesitamos respirar aire puro, y que no nos gusta ver a una persona desalineada, con mal aliento o mal olor, con pasta amarilla en los dientes, con la cara brillosa de tanta grasa o con la ropa sucia. Nosotros, los que pensamos un poco en los demás, queremos que mínimamente respetes un poco las leyes de convivencia, que no están escritas en ningún lado, pero que con un poco de sentido común las podés adivinar.
El cuerpo es algo lindo y está para cuidarlo. Y quieras o no, es lo primero que te ve una persona, y condiciona más de lo que te imaginás. Además, creo que no hay nada mejor que verse lindo, aunque seas feo. Porque te podés ver lindo siendo feo, ¿sabías?
Pensalo, por favor, yo mientras me voy a bañar.